Viaje a Småland: conociendo el diseño floral de Tage Andersen en Gunillaberg

Gunillaberg es un antiguo castillo de caza de la reina Cristina conocido desde el siglo XVI y situado al sur de Bottnaryd, a 25 kilómetros al oeste de Jönköping, y a una distancia equivalente de Estocolmo y Copenhague. En 1642, la reina lo cedió a Johan Printz, oriundo de Bottnaryd que había retornado a Suecia tras ser gobernador durante unos años de la colonia New Sweden en el estado de Delaware.

Tras varias herencias y renovaciones entre las que se incluye crear un pozo, una terraza y un coto de caza en 1970 lo compra el jefe de la compañía de cerillas de Jönköping y lo renueva una vez más completamente. En 2008, una vez muerto el propietario, el artista floral danés Tage Andersen,quien por aquellos entonces llevaba 4 años encargándose de los jardines de Båstad vio que la propiedad estaba en venta y decidió adquirirla para establecer su centro creativo.

Gunillaberg es un emplazamiento en pleno campo donde diversos conjuntos arquitectónicos sirven de museos, granjas, centros de inspiración y exposición de diseño floral.

Edificio principal de Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Edificio principal de Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Otro edificio del conjunto de Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Otro edificio del conjunto de Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Edificio del conjunto de Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Edificio del conjunto de Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Uno de los edificios en el conjunto de Gunillaberg, Småland - foto: Israel Úbeda

Uno de los edificios en el conjunto de Gunillaberg, Småland – foto: Israel Úbeda

Detalle del diseño en la cafetería de Gunillaberg, Småland - foto: Israel Úbeda

Detalle del diseño en la cafetería de Gunillaberg, Småland – foto: Israel Úbeda

La historia de Tage, un hombre curioso que viste ropa renacentista, es cuanto menos peculiar. Tage empezó su vida laboral como pastelero en Copenhague en una tienda situada enfrente de una floristería y fue así como descubrió su verdadera pasión. Pronto se hizo famoso por sus creaciones y lo contrataron en una floristería que servía a la familia real. En 1979 se quedó con la floristería y la tuvo durante 10 años en los que siguió desarrollando su propio estilo muy perfeccionista y natural. Desde 1989 posee además una tienda en el centro de Copenhague que no parece una floristería.

Al visitar Gunillaberg uno puede ver las creaciones en hierro hechas por el propio Tage que buscaba un soporte para sus obras florales. Un paseo por las diferentes estancias le hacen a uno pensar que está en otro mundo, uno que desborda creatividad a raudales, silencio infinito y naturaleza inacabable.

Detalles de las creaciones en hierro expuestas en Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Detalles de las creaciones en hierro expuestas en Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Detalle del reflejo en la tina en Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Detalle del reflejo en la tina en Gunillaberg, foto: Israel Úbedaq

Con estos pensamientos en la cabeza nos preguntábamos si tendríamos la suerte de poder conocer al genio detrás de tantas obras de arte. Y efectivamente así fue: Tage salió a saludarnos mientras tomábamos un fika (kanelbullar hechas por el mismo) y volvió rapidamente a su estudio de creación para dejarse ver posteriormente en una sesión de fotos.

Si os gustan las creaciones de arte basadas en plantas y flores sin duda este es uno de los lugares a visitar. Encontrareis jarrones, cuberterías, muebles en ediciones limitadas, numeradas y firmadas. No son precisamente baratas pero son únicas.

Detalle de troncos curvados en Gunillaberg, Småland - foto: Israel Úbeda

Detalle de troncos curvados en Gunillaberg, Småland – foto: Israel Úbedac

Árbol cuyas ramas han sido colocadas a mano por Tage Andersen en Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Árbol cuyas ramas han sido colocadas a mano por Tage Andersen en Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Arte en el bosque, exposición en un sendero en Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Arte en el bosque, exposición en un sendero en Gunillaberg, foto: Israel Úbeda

Tras visitar Gunillaberg era hora de volver a Jönköping para comer junto al lago en el restaurante Sjön cuyo chef, Tommy Myllymäkki, ha sido galardonado como el mejor chef sueco en 2007 y segundo clasificado en el prestigioso premio internacional Bocuse D’Or 2011. La experiencia la reservo para los posts sobre gastronomía.

Después de comer algo apresuradamente por lo apretado de la agenda partimos hacia Rundenstams para conocer de cerca la producción de manzanas y productos derivados en las cercanías del lago Vättern que os contaré en una próxima entrada.

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Sobre Israel Úbeda

Nacido en Terrassa (Barcelona) en 1980. Apasionado de los idiomas y los viajes se escapa a Escandinavia cada vez que puede ahorrar e irse dejando su trabajo arreglado. Vivió su primer contacto con Suecia en el ya lejano 2002. Para 2004 logró hacer realidad su sueño de pasar unos meses en el país nórdico. Allí obtuvo el certificado "Svenska som andraspråk. Grundläggande nivå" con el sueco aprendido gracias a cursos de Internet y a libros en inglés. Entre sus hobbies además de los ya citados se encuentran: la informática, fotografía, la música.

2 comentarios

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