La noche que dormimos en Utter Inn el hotel bajo el agua en Västerås

Situado en el lago Mälaren frente la ciudad de Västerås se encuentra el hotel Utter Inn. No sé yo si llamarlo hotel o no porque no gozas de las comodidades de estos. Más bien se trata de una cabaña sueca de color rojo cuya única habitación está bajo el agua. Me hacía especial ilusión dormir una noche en un alojamiento como este así que lo reservé para uno de nuestros días durante el mes que hemos estado viajando en coche por Suecia.

Hotel flotante Utter Inn en Västerås <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Hotel flotante Utter Inn en Västerås
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

El Utter Inn es una de las obras del artista Mikael Genberg que tiene una particular obsesión con las cabañas suecas y años atrás hasta tenía la idea de colocar una cabaña sueca en la luna. En el caso del hotel Utter Inn no está situado en la luna pero sí a 300 metros al norte de Amundsgrund en el archipiélago de Västerås y con muy buenas vistas de la ciudad.

Vistas de Västerås desde el hotel Utter Inn <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Vistas de Västerås desde el hotel Utter Inn
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

La cabaña de 25 m2 consta de dos partes diferenciadas: la superior, flotante, en la cual está el pequeño muelle exterior donde atraca el barco y que tiene una mesa y dos sillas y la casita en sí en la cual hay utensilios de cocina, una cocina, 10 litros de agua potable y un lavabo seco y la parte inferior, bajo el agua, donde están las camas y poco más. La casa no cuenta con electricidad pero sí hay calefacción a gasóleo y corriente eléctrica para un par de lámparas.

Los vecinos son de lo más tranquilos. No hay nadie a 500 metros a la redonda. Exceptuando algún barquito velero, lancha a motor o moto de agua los únicos compañeros que tendréis serán algunos pájaros que vendrán a haceros compañía y quizá probar de vuestra cena y los peces que os saludarán si os atrevéis a bañaros en el Mälaren.

Islas y barcos en el Mälaren <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Islas y barcos en el Mälaren
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

El Utter Inn es un hotel para vivir una experiencia única por varios motivos. En primer lugar porque no hay nada que hacer más allá de nadar un rato – cosa que yo hice – y por tanto se puede dedicar el tiempo a leer, charlar, preparar una buena cena y si el tiempo lo permite, como fue nuestro caso, disfrutar de un atardecer y anochecer de ensueño. Teniendo en cuenta que fuimos en junio y hay luz hasta las 23:00 o más nos dio tiempo más que suficiente de todo.

Además el Utter Inn es una aventura porque pone a prueba tus instintos. Ver como te llevan a un hotel flotante en barco, te dejan allí y te dicen pasamos a recogerte mañana te crea una mezcla de sensaciones. En el caso de mi mujer acrecentada porque ella tiene un poco de miedo – no creo que llegue a fobia – tanto a espacios muy abiertos como la profundidad del mar como a espacios muy pequeños o estrechos. El caso es que para ella el dormir en una habitación bajo el agua en Utter Inn fue un reto nada fácil.

Primero llegamos y dejamos las cosas en el interior del piso superior de la cabaña, abrí la escotilla y procedí a bajar por la escalera a la habitación. La primera impresión fue chocante. Estar allí bajo el agua y pensar en pasar la noche también me creó a mí una extraña sensación. Por suerte, la razón se apoderó de mí y me decidí a disfrutar la estancia.

Selfie en el hotel Utter Inn <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Selfie en el hotel Utter Inn
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Tras mi baño de rigor preparamos la cena que habíamos comprado previamente en un supermercado y pudimos contemplar una puesta de sol preciosa sobre Västerås. Mientras tanto íbamos aclimatándonos a la idea de estar totalmente solos. Claro, el paisaje y el día soleado que nos tocó ayudaban a ir calmando el nerviosismo pensando en cómo sería.

Bañándome en las gélidas aguas del Mälaren en Västerås <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Bañándome en las gélidas aguas del Mälaren en Västerås
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Cena y puesta de sol de ensueño desde el hotel Utter Inn, Västerås <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Cena y puesta de sol de ensueño desde el hotel Utter Inn, Västerås
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Estar “sin hacer” nada es algo que se nos hace difícil a muchos que nos pasamos el día haciendo cosas. Sin embargo, la calma se apodera de uno tras varias horas escuchando únicamente el cantar de los pájaros, el borboteo del agua que producen los peces al subir a la superficie o el ruido de las olas. Esto contribuye a que surjan conversaciones, charlas, recuerdos a compartir con la pareja sabiendo que estás inmerso en una aventura conjunta. Todo esto lo vivimos mientras iba anocheciendo y el sol se ocultaba tras Västerås a la par que nos deleitaba tiñendo el Mälaren de tonos pastel en rosa y azul.

Puesta de sol sobre el lago Mälaren y Västerås <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Puesta de sol sobre el lago Mälaren y Västerås
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Isla en el Mälaren <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Isla en el Mälaren
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

La calma que se apoderó de nosotros nos facilitó mucho el decidirnos a dormir abajo. Realmente no hay otro sitio donde dormir ya que en el compartimento superior no hay espacio porque lo ocupa la escotilla y la tapa que la cierra. Así que cuando finalmente se hizo de noche llegó el momento de abrir de nuevo la escotilla y bajar a 3 metros bajo el agua a la habitación con ventanas panorámicas en los cuatro costados.

Bajando a la habitación submarina en el hotel Utter Inn <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Bajando a la habitación submarina en el hotel Utter Inn
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Yo bajé primero y encendí las dos lámparas que hay además de varias velas que estaban disponibles en la cabaña. Aquello creó un ambiente más acogedor a la habitación que invitó a mi mujer a bajar y ver qué tal se sentía. Lo había superado! Iba a poder dormir bajo el agua …

En nuestra habitación bajo el agua <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

En nuestra habitación bajo el agua
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Todo parecía tranquilo hasta que emitió un pequeño grito. ¿Arañas? Me preguntaba yo recordando que arriba en el exterior de la cabaña había una buena colección. Sin embargo, dentro yo no había visto ninguna …

¡No! Peces. La tenue luz emitida por las velas colocadas en los marcos de las ventanas atraían a peces de todas clases que se acercaban para ojear qué había allí. El agua marrón del Mälaren les daba un aspecto fantasmagórico que se sumaba al ligero vaivén de la habitación en función del oleaje. Ah, solo eran peces. Algo normal bajo el agua. Era hora de dormir y finalmente caíamos rendidos.

Durmiendo placidamente en Utter Inn <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Durmiendo placidamente en Utter Inn
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Por la noche nos despertamos un par de veces. Una por el oleaje que aunque afecta más a la parte superior de la cabaña en algunas ocasiones también se deja sentir abajo. Otra por los pájaros que graznaban en lo alto de la casa. Finalmente nos volvimos a dormir hasta la mañana siguiente cuando nos levantamos para desayunar y esperar a Tomy que nos llevaría de vuelta. ¡Habíamos sobrevivido a nuestra noche solos en nuestro hotel isla!

El trayecto en un pequeño bote a motor hasta el puerto de Västerås, que ya habíamos hecho el día anterior, sería tan solo de unos 3 minutos.

Despidiéndonos del hotel Utter Inn <br> Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Despidiéndonos del hotel Utter Inn
Foto: Israel Úbeda / sweetsweden.com

Si queréis vivir una experiencia única con vuestra pareja o algún amigo o amiga el Utter Inn os la da. Leyendo el libro de visitas hay quien incluso se ha animado a pasar aquí su noche de bodas. Quizá es demasiado pero la aventura de estar a solas en tu “isla” vale la pena.

Por suerte, Västerås se encuentra en la ruta entre Estocolmo y Oslo y también en una de las rutas entre Estocolmo y Gotemburgo así que el Utter Inn puede ser un buen destino para pasar una noche. Si os animáis el hotel está abierto entre los meses de mayo a agosto y se reserva directamente a través de la oficina turística de Västerås.

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Sobre Israel Úbeda

Nacido en Terrassa (Barcelona) en 1980. Apasionado de los idiomas y los viajes se escapa a Escandinavia cada vez que puede ahorrar e irse dejando su trabajo arreglado. Vivió su primer contacto con Suecia en el ya lejano 2002. Para 2004 logró hacer realidad su sueño de pasar unos meses en el país nórdico. Allí obtuvo el certificado "Svenska som andraspråk. Grundläggande nivå" con el sueco aprendido gracias a cursos de Internet y a libros en inglés. Entre sus hobbies además de los ya citados se encuentran: la informática, fotografía, la música.

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