Se lió la marabunta

Bueno ya habéis visto que ha salido el blog en 20minutos y que según ellos la editorial Destino no le ha dado ninguna importancia al hecho.

Pues poco ha tardado Planeta en enviarme un mail amenazante de que retire en 24 horas todo el material. Parece que va a tocar consultar algún abogado. Si hay alguno por aquí que se ponga en contacto conmigo. No es que NO ESTE DISPUESTO A RETIRARLO. ES QUE 24 HORAS NI SIQUIERA ES UN PLAZO RAZONABLE.

Antes de recibir el mail estaba escribiendo el siguiente escrito.

Sinceramente, bajo mi punto de vista, este es otro de esos temas donde se mezcla la legalidad vigente con las nuevas formas de entender la sociedad, por lo menos la internauta, que promueve la web 2.0, la Internet social, donde compartir es la esencia de todo. Hoy en día todos compartimos vídeos de internet que alguien subió , descargamos canciones que alguien extrajo, se preocupó de convertir a un medio electrónico y finalmente colocó a disposición de otros, vemos películas que alguien recodificó y compartió unidas a subtítulos en nuestro idioma que alguien capturó, tecleó o tradujó porque sencillamente no existían todavía. ¿Quién no ha agradecido alguna vez que una persona de manera anónima y desinteresada tradujera a nuestro idioma los subtítulos de aquella película vietnamita olvidada de la mano de Dios y de los distribuidores? El problema parece ser cuando dichos actos desinteresados están referenciados a best-sellers, obras maestras o superéxitos musicales. Ahí hay dinero envuelto, ahí la cosa cambia.

Saldrán aquellos que dirán que por ese modo de actuar global han cerrado mucho videoclubs, menos gente va al cine o se vende menos música. No les quito la razón. Y sin embargo negocios como iTunes o Spotify en música, Amazon y otros siguen prosperando. La clave radica en adaptarse. Igual como se adaptaron nuestros padres o abuelos cuando vieron que el campo no daba y tocaba mudarse a la ciudad quizá sin saber siquiera qué les depararía ni cómo orientar su vida dejando de hacer lo que siempre habían hecho. Estamos asistiendo a una revolución en la manera de generar y compartir contenidos.

Surgen varias cuestiones de las cuales no tengo la menor idea jurídica o legal, lo cual no implica que no pueda tener una opinión, errónea o no, aceptable o no. Una cuestión que surge atañe a lo que se está compartiendo. ¿Estoy compartiendo el libro en sueco? Obviamente no. Para mí eso equivaldría a escanear las páginas en sueco y colgarlas aquí o pasarlas por un programa de reconocimiento de carácteres y publicar el resultado en este blog. Un copy & paste. Tampoco puede decirse que esté compartiendo el libro en español pues este aun no se ha publicado. La cosa sería diferente si tuviera una copia en mi poder y estuviera atribuyéndome el trabajo del traductor oficial. Para mi entender lo que aquí se está compartiendo es mi visión personal del libro. Soy yo el que escoge por qué uso “contemplar” y no “mirar” donde el sueco dice “betrakta”. Igual el traductor oficial y, por tanto, único válido escogió lo contrario.

En ese sentido yo nunca he afirmado nada que llevara a concluir que mi versión sea mejor o sea la correcta. Llanamente me apetecía saber qué se siente traduciendo un libro, con qué problemas se enfrenta uno (p.ej: traducir la misma palabra original de manera diferente en días distintos, es uno de los que más quebraderos de cabeza me han dado; comas y signos diacríticos, expresiones vulgares, etc) y cómo se resuelven. Por otro lado mucha gente gracias a sus blogs desinteresados, y conozco los hechos de primera mano, han logrado con el tiempo acceso a otras experiencias laborales enriquecedoras en su vida. Así, ya de paso, si alguien busca un traductor neófito sueco-español supongo que no hará falta que le pase ninguna muestra de experiencia previa en trabajos similares.

Alguien se preguntará qué sentido tiene perder el tiempo en traducir un libro una parte de un libro que va a salir publicado dentro de apenas un mes. Para ellos yo habré perdido de una a una hora y media cada día durante los pasados doce días. Para mí concepción ese tiempo ha sido totalmente beneficioso. El sentido es ni más ni menos que el que uno le quiera dar. Personalmente significa la posibilidad de sentarme diariamente durante cierto tiempo, en mi hogar, a mejorar mi capacidad de entendimiento y comprensión del idioma sueco así como de sintetización y expresión en castellano. No soy traductor pero nunca he negado que me gustaría serlo. La idea de traducir este libro y no cualquier otra cosa surgió a raíz de empezar yo mismo su lectura y de ver el tirón que las partes anteriores estaban teniendo. Ya que traduzco desinteresadamente, traduzco algo que valga la pena.

Decía 20mintuos que soy un enamorado de Suecia y no le faltaba ni un ápice de razón. Así comenzó este blog con la idea de compartir curiosidades, consejos, lugares, películas y todo lo relacionado con Suecia y lo sueco. Así llevo, o llevamos con la ayuda de alguna amiga que colabora ocasionalmente, durante un año. He traducido canciones, subtítulos, escrito sobre Suecia. Han habido comentarios e incluso en el foro se ha promovido la interacción de los lectores. Ha crecido en número de visitantes y lo que es más importante en número de lectores asiduos que son o serán unos futuros suecófilos. Por supuesto que siempre están las clausulas legales con las que todos los internautas nos enfrentamos hoy: enlazo a una imagen que no es mía, cuelgo un vídeo cuyos derechos no poseo, pongo música en mi web de la cual no soy propietario, etc. El consenso en Internet logra que en ocasiones citando, enlazando o tan solo mencionando las fuentes originales todo el mundo se de por satisfecho. Cuando eso no ocurre es porque hay dinero envuelto. La cosa cambia radicalmente cuando el interés deja de ser que la gente lea el blog y vuelva periódicamente si considera que es interesante y que le aporta algo para como dicen en sueco “stilla sin nyfikenhet” o calmar su curiosidad y pasa a ser que la gente venga aterrice como sea aquí y se atragante a publicidad a ver si con el dinero generado me libro de trabajar.

Con todo ello no quiero decir que la traducción del libro sea legal. La ley actual intuyo que dice lo contrario. Lo que nadie puede negar es que no hay perjuicio alguno para ninguna parte. Yo mismo he mantenido desde el principio que la traducción seguirá hasta el día que salga el libro en español y que no iba a ser una traducción completa. Además, desde aquí, he recomendado la compra del libro original y he mencionado por nombre a la editorial Destino como la poseedora de los derechos sobre la traducción. Es más yo mismo lo compraré a modo de autocorrección. Y supongo que cualquier lector que haya leído los anteriores deseará seguir con el nivel y el estilo que le imprime el traductor original. Por otra parte los lectores ávidos de leer más sobre Lisbeth, Mikael y Millennium, pueden ver satisfechas sus expectativas antes de tiempo para luego continuar con el libro. Todos sabemos lo larga que se hace la espera de las secuelas bien sean de películas o de libros. Larsson atrapa y mucho. Las cifras de ventas lo resumen todo. No voy a desvelar el final entre otras cosas porque aun no lo he acabado de leer. Aunque lo hubiera hecho tampoco lo desvelaría porque sería una falta de respeto. Es cierto que he desvelado el principio pero, no nos engañemos, que haya algo publicado en Internet no implica que uno tenga que leerlo. Sólo aquellos lectores que han deseado saber más han usado los buscadores, han dado con este blog y han decidido leer. Otros con su debida razón habrán preferido esperarse. Dicho esto comentar que no me ha gustado cómo 20minutos ha abierto su artículo haciendo un “spoiler” del primer capítulo, dado que el libro realmente comienza con un breve prólogo, cuando yo en su día transcribí ese prólogo y avisé claramente de que lo que vendría a continuación era el inicio del tercer libro. Así pues ha sido 20minutos quién ha soltado la información  a sus lectores sin avisarlos previamente.

Así pues si hay que quitarlo se quita. Por el bien de este blog que nunca ha pretendido meterse en jaleos con nadie y menos en tejemanejes legales. Puedo perder el tiempo cada día traduciendo cosas por  o generando otro tipo de entradas que resulten interesantes pero no puedo permitirme el lujo de perder el tiempo,ni el dinero, en legalidades de los que siempre tienen la sartén por el mango. Así, si nada cambia mañana por la noche desaparecerá todo lo relativo al libro de Larsson.

Eso sí, que quede claro quién estará detrás de la eliminación. Los que aunque ni por atisbo peligren sus ingresos se sienten amenazados por la simple traducción amateur.

Por cierto, resulta irónico que esto acabe así tratándose de un libro que narra la historia de una hacker, que realiza acciones totalmente ilegales y es admirada por sus seguidores. En fin …. con la justicia el bolsillo hemos topado. Planeta ha sacado su lado catalán, avui sí toca.

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Sobre Israel Úbeda

Nacido en Terrassa (Barcelona) en 1980. Apasionado de los idiomas y los viajes se escapa a Escandinavia cada vez que puede ahorrar e irse dejando su trabajo arreglado. Vivió su primer contacto con Suecia en el ya lejano 2002. Para 2004 logró hacer realidad su sueño de pasar unos meses en el país nórdico. Allí obtuvo el certificado "Svenska som andraspråk. Grundläggande nivå" con el sueco aprendido gracias a cursos de Internet y a libros en inglés. Entre sus hobbies además de los ya citados se encuentran: la informática, fotografía, la música.

33 comentarios

  1. Israel, cabe preguntarse si esta amenaza no tiene un doble filo… a lo mejor los de la editorial ya copiaron tu material para facilitarse las cosas en alguna edicion.

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